
La civilización islámica y Europa: Horizontes cosmográficos hasta la era de los descubrimientos
Sinopsis:
El islam, con su compleja civilización, irrumpió en el s. VII de forma abrupta y cambió la dinámica de dos de los grandes imperios de la Antigüedad: el bizantino, heredero directo del romano, y el sasánida, descendiente a su vez del Imperio persa.
Su realidad cultural fue especialmente compleja, tanto sus inicios como con posterioridad. Al elemento originario árabe se unió una fuerte componente persa, por lo que se suele denominar civilización arabopersa. Esta base sirvió para amalgamar elementos diversos como las culturas judía, siriaca, sabea, todas ellas monoteístas y por tanto aceptables desde el punto de vista musulmán, y numerosas contribuciones griegas, latinas o hindúes.
La cosmografía, ciencia que aunaba astronomía y geografía, tuvo una gran importancia, por motivos religiosos, políticos, militares o económicos, pero también como máximo exponente de la actividad intelectual. Así, los eruditos islámicos, independientemente de su religión, favorecieron de manera esencial a transmitir la sabiduría grecorromana, pero también realizaron contribuciones esenciales a su avance. Este acervo cultural se transmitió a Occidente por varias vías, pero al-Ándalus y los reinos cristianos de la península ibérica fueron esenciales en ese proceso. Así, durante la Era de los Descubrimiento iniciada por portugueses y españoles, este conocimiento estuvo disponible para integrar los nuevos horizontes cosmográficos.
Información adicional:
NIPO 078-25-005-6 (edición impresa)
ISBN 978-84-1083-085-1 (edición impresa)
NIPO 078-25-006-1 (edición en línea)
ISBN 978-84-1083-086-8 (edición en línea)
Depósito legal: M 19692-2025