FAQs - Preguntas frecuentes

 
Hemos recopilado las preguntas más frecuentes recibidas en los últimos meses. Si no resuelven sus dudas, póngase en contacto con nosotros.
 
 
1. He visto un objeto brillante cruzando el cielo. ¿Cómo puedo informar de su presencia y/o saber qué era exactamente?
 
Seguramente has sido testigo de un meteoro, o tal vez un bólido, que es como se denomina a los meteoros más brillantes que el planeta Venus. En España se encarga de su estudio la Red Nacional de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos (SPMN) en cuya web encontrarás mucha información.
 
La SPMN tiene varios nodos repartidos en el territorio con estaciones de detección de meteoros. Si éstos se observan desde varias estaciones podemos calcular su trayectoria y velocidad y determinar para los más brillantes no sólo donde pudieron caer los posibles meteoritos sino cuÁl es la procedencia de las rocas que dieron lugar al fenómeno. Analizando los meteoritos recuperados se obtiene información de primera mano sobre la formación del Sistema Solar.

Los observadores casuales de estos meteoros brillantes o bólidos pueden colaborar enviando sus informes de observación a SPMN (hora precisa, ubicación desde la que se observó, trayectoria del objeto, etc.).

 
 
2. He encontrado una piedra que parece un meteorito. ¿Cómo puedo saber si lo es y qué debo hacer con ella?
 
Ponte en contacto con nosotros y te indicaremos cómo enviarnos una foto y describirnos el posible meteorito: peso, dimensiones, lugar en el que fue encontrado, etc. Si pensamos que es de origen extraterreste, te pondremos en contacto con los especialistas que pueden analizarlo. Aunque hay aficionados que negocian con ellos, por su alto valor científico deberían entregarse para su estudio y para ser exhibidas en museos.
 
 
3. ¿Qué hay que estudiar para dedicarse a la astronomía de manera profesional?
 
El camino académico más habitual es un Grado en Física y un Máster en Astrofísica. En algunos casos es posible acceder a uno de estos másteres desde otras titulaciones, pero en general se recomienda el grado (antigua licenciatura) en Física.
 
En esta página encontrarás las universidades españolas que imparten estas titulaciones. Se recomienda consultar la página web original de las universidades para obtener información detallada sobre los requisitos y mecanismos de acceso en cada caso.
 
 
4. ¿Cómo puedo contactar con otros aficionados a la astronomía?
 
Puedes consultar el listado de asociaciones de astrónomos aficionados en España. Te recomendamos que contactes con la que tengas más próxima, que podrá ofrecerte información sobre lugares idóneos para realizar observaciones, actividades de divulgación, asesoramiento sobre telescopios, etc.
 
 
5. Como astrónomo aficionado, ¿puedo colaborar con profesionales?
 
Existen diversas iniciativas de colaboración entre asociaciones de aficionados y astrónomos aficionados. Encontrarás toda la información en nuestra sección Pro-Am.
 
 
6. ¿Cómo puedo ser miembro de la Sociedad Española de Astronomía?
 
El objetivo de la Sociedad Española de Astronomía es agrupar a personas con contribuciones notables en el campo de la Astronomía, generalmente profesionales, y contempla diversas modalidades de adhesión.
 
 
7. Tengo problemas de acceso a la base de datos de los miembros de la SEA (SEAMOS).
 
En la parte inferior de la página de entrada de SEAMOS puedes solicitar un nuevo password. Si esto no soluciona tu problema, ponte en contacto con nosotros explicando el caso concreto e intentaremos resolverlo lo más rápidamente posible.
 
 
8. ¿Puedo mostrar la exposición 'Con A de Astrónomas' en mi centro educativo?
 
La exposición 'Con A de Astrónomas' está disponible, en pequeño formato y en diversos idiomas (castellano, catalán, gallego, euskera e inglés) para su itinerancia en institutos, universidades, observatorios, centros culturales, etc. Para solicitarla podéis poneros en contacto con nosotros.
 
 
9. ¿Cómo puedo identificar los objetos celestes?
 
Cualquier guía del cielo incluye imágenes que reproducen el cielo en las distintas estaciones y a diferentes horas para una cierta latitud. Aquí puedes encontrar algunos materiales de este tipo.
Existen también diversos programas de planetario, como el gratuito Stellarium, que muestra el cielo visible en una localización, fecha y hora concretas. O puedes consultar un mapa celeste online, como el que ofrece Your Sky.
 
 
10. ¿En qué debo fijarme a la hora de elegir un telescopio?
 
Recomendamos adquirir un telescopio sólo cuando ya se sabe bien lo que se quiere y para qué se quiere. Lo mejor para conocer el cielo es hacerse con un planisferio y aprender las constelaciones. El siguiente paso pueden ser unos buenos prismáticos de 7x50 o 10x50, que ya permiten observar un buen número de estrellas, cúmulos, nebulosas y galaxias. No aconsejamos los de 20x50 porque necesitarían obligatoriamente un trípode. Las lentes de menos de 50mm no son útiles para la astronomía.
 
Para empezar con un telescopio, lo ideal es contactar con una asociación de aficionados y probar varios para ver cuál se adapta mejor a tus necesidades.
 
En líneas generales, los telescopios refractores de 80-90 son muy fáciles de trasladar, de montar y de mantener, por lo que resultan idóneos para quien deba despazarlo en coche y realice observaciones esporádicas del cielo. Los telescopios reflectores son más luminosos y sirven sobre todo para ver objetos difusos (nebulosas, cometas, galaxias), son más delicados y suelen tener monturas más complejas que los hacen más difíciles de desplazar. En este caso la abertura mínima recomendada sería de 150mm.
 
 
11. ¿Cómo puedo realizar buenas fotografías del cielo?
 
Se pueden realizar buenas fotografías del cielo nocturno con una cámara réflex digital y un objetivo zoom de distancias focales entre 16-35mm sin necesidad de usar filtros. De esta manera se pueden crear vídeos compuestos de imágenes ('timelapses') con un color más real. En zonas con contaminación lumínica pueden colocarse filtros para las líneas más intensas del alumbrado público, pero producirán colores raros. Es más recomendable registrar las imágenes en formato RAW sin filtros y procesarlas posteriormente con un software adecuado.
 
 
12. ¿Cómo puedo enviar una imagen para su inclusión en la galería de fotos de la web de la SEA?
 
Puedes hacernos llegar tus fotos a través de este formulario. El comité editorial de la web de la SEA seleccionará las imágenes que serán finalmente publicadas. 
 
 
13. ¿Es posible apadrinar o ponerle nombre a una estrella?
 
El único organismo oficialmente reconocido para la nomenclatura de objetos celestes es la Unión Astronómica Internacional (UAI), que se basa en criterios estrictamente científicos y nunca cobra por ello. Su explicación al respecto puede consultarse en esta página (en inglés). Por lo tanto, ninguna de las ofertas que pueden encontrarse por internet tienen validez oficial, no son más que un fraude.
 
 
14. ¿Dónde puedo consultar efemérides astronómicas (fases de la luna, tránsito de planetas, etc.)?
 
Hemos recogido varios enlaces sobre efemérides astronómicas en esta página.
 
 
15. ¿De dónde proviene el nombre de los planetas?
 
Los planetas conocidos desde la antigüedad (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno) tomaron sus nombres de los dioses romanos, heredados de los griegos y basados en los mitos con que explicaban el origen del universo. El descubrimiento de Urano, Neptuno y Plutón tuvo lugar en 1781, 1846 y 1930 respectivamente, y siguieron esta misma tradición.
Los satélites mayores de los diferentes planetas también reciben su nombre de personajes mitológicos, a excepción de los satélites de Urano, que conmemoran personajes de obras clásicas de teatro. Otros cuerpos menores del Sistema Solar reciben su nombre de diversas fuentes: mitológicas (Plutón, Sedna, Eris, Varuna o Ceres), de sus descubridores (cometas como el Halley) o de códigos alfanuméricos relacionados con su descubrimiento.
 
 
16. ¿Por qué Plutón no es un planeta?
 
El cambio de nomenclatura decidido por la Unión Astronómica Internacional (IAU) en 2006 estableció la categoría de "planeta enano" para definir con mejor precisión un tipo de cuerpos celestes, tipificados en la figura de Plutón, que si bien por razones históricas habían sido considerados planetas, en realidad no se diferenciaban de otros cuerpos menores del  Sistema Solar como Ceres o Caronte, que no pertenecían a dicha categoría.
 
En concreto, un planeta enano es aquel cuerpo astronómico que tiene las siguientes características:
 
1) Está en órbita alrededor de una estrella y no alrededor de otro planeta (satélite) o cuerpo no estelar;
 
2) Tiene suficiente masa para que su gravedad haya inducido en el una forma esférica (o cuasi-esférica);
 
3) No ha limpiado de otros cuerpos la vecindad de su órbita.
 
Los planetas propiamente dichos cumplen la condición 1 y 2, pero no la 3. Debido a su pequeño tamaño o a un proceso de formación diferente, los planetas enanos comparten su órbita alrededor del Sol con otros pequeños cuerpos. Realmente es una cuestión de "convenio" y no hay diferencias muy significativas entre ambos tipos de cuerpos.
 
 
17. ¿Por qué siguen en la Luna las huellas de los astronautas?
 
La Luna es un entorno muy hostil, no posee una atmósfera ni una actividad interna apreciable (volcanismo). Por lo tanto, los objetos sobre su superficie permanecen casi inalterables, salvo que en sus cercanías tenga lugar el impacto de un meteorito. Sin atmósfera tampoco hay tormentas de polvo como las que se registran en Marte o en la Tierra. En este entorno, unas cuantas décadas prácticamente no registran cambios y por eso las huellas de los astronautas permanecen inalterables. 
 
 
18. ¿A qué velocidad se mueve la Tierra?
 
La Tierra se mueve a una velocidad media de unos 30 km/segundo en su órbita alrededor del Sol. Junto al resto del Sistema Solar, se mueve hacia el centro de la Galaxia a una velocidad de 230 km/segundo. Durante medio año este movimiento es en la misma dirección que su velocidad orbital, y durante medio año en dirección contraria. Cuando ambos movimientos están exactamente alineados tendremos 30 + 230 = 260 km/segundo.

Además, nuestra Galaxia se mueve con respecto al Grupo Local de galaxias, unas 20,  a unos 40 km/segundo. Finalmente, nuestro Grupo Local se desplaza con respecto al Supercúmulo Local de galaxias a unos 600 km/segundo.

Si todos estos movimientos se alinean tendremos un buena velocidad para nuestra experiencia diaria: 30 + 230 + 40 + 600 km/segundo = 900 km/segundo.

 

19. ¿Por qué hay años bisiestos? ¿Consiguen ajustar el calendario civil al auténtico año?
 
Gracias a los años bisiestos de 366 días se consigue que la duración promedio del año de nuestro calendario se acerque lo más posible a la duración real del año de 365.2422 días. Este intervalo de tiempo es el llamado "año trópìco" que regula los ciclos de las estaciones.

El calendario actual procede de la reforma iniciada por el Papa Gregorio XIII en el año 1582 sobre el entonces vigente calendario Juliano (llamado así en honor a Julio César que lo implantó). El viejo calendario Juliano simplemente introducía un año bisiesto cada cuatro años. Con ello la duración media del año era de (365+365+365+366)/4 = 365.25 días. Este valor no está muy lejos del valor del año trópico pero no es exactamente igual. Esto daba problemas y en 1582 el retraso del calendario Juliano con respecto a los ciclos astronómicos ascendía a casi 10 días.

Tras la reforma Gregoriana, se suprimieron los 10 días de desajuste y  se cambió la regla para introducir años bisiestos. Desde entonces,  año bisiesto es aquél divisible por 4 salvo que sea un año secular (como 1700, 1800, 1900, ...). Si el año es secular, sólo será bisiesto si es además divisible por 400. Es decir, el pasado año 2000 fue bisiesto pero 2100 no lo será.

En un intervalo de 400 años debería haber en principio 300 años normales de 365 días y 100 bisiestos de 366 días según el calendario Juliano. Con la reforma Gregoriana esto ya no es así. De los 4 años seculares que contiene el intervalo sólo uno de ellos (el divisible por 400) seguirá siendo bisiesto. Los otros tres no. Por tanto, en un intervalo de 400 años tendremos ahora 303 años normales y 97 bisiestos. Con ello, la duración promedio del año en el calendario actual pasa a ser:

(303 x 365 + 97 x 366) / 400 = 365.2425 días.

Este número difiere del auténtico año trópico en apenas 26 segundos. El actual calendario Gregoriano tardará aún varios milenios en diferir de modo preocupante del ciclo astronómico al que intenta aproximarse (por ej. el retraso será de un día allá por el año 4915).

En resumen, el ajuste del calendario civil con el año trópico no se realiza "de golpe" en el día adicional de cada año bisiesto (29 de febrero) sino que debe entenderse como un ajuste logrado al promediar sobre largos intervalos de tiempo (siglos).