Comunicado de la Sociedad Española de Astronomía (SEA) sobre la situación del Observatorio de Calar Alto

Lun, 10/03/2014
 
A la vista de las recientes noticias sobre la situación del Observatorio Hispano-Alemán de Calar Alto (ver dossier en página web de la SEA) desde la Junta Directiva de la Sociedad Española de Astronomía queremos, una vez más, mostrar nuestra más honda preocupación por el futuro de este importante observatorio para la astronomía española, ofrecer nuestra disponibilidad para trabajar en la búsqueda de soluciones, y hacer un llamamiento para la solución inmediata de los problemas de financiación que ponen en peligro su continuidad a corto y medio plazo.
 
Lamentablemente, a pesar de algunas noticias recientes, la situación financiera no sólo no ha mejorado respecto de lo anunciado aproximadamente hace un año, sino que se sigue deteriorando. El presupuesto aprobado para el funcionamiento del Observatorio es de 1.6 millones de euros anuales (de los cuales el CSIC aporta 600.000 euros). Esto es claramente insuficiente para su continuidad, como, al igual que el anterior director, ha señalado el director actual quien inevitablemente se ha visto empujado a presentar su dimisión.
 
Nos preocupa especialmente la reducción de la plantilla a través de la no renovación de contratos (con la última reducción ya no se van a poder atender permanentemente todos los telescopios) y la drástica reducción de sueldo (en torno a un 30-35%) anunciada para los trabajadores, lo que previsiblemente provoque la huida de los cualificados astrónomos y técnicos con los que cuenta un observatorio cada vez más cerca del cierre. Todo esto va a suponer un serio revés para muchos proyectos de investigación en marcha (financiados con dinero público) dependientes de los telescopios de Calar Alto. Además, destacados desarrollos instrumentales como CARMENES y PANIC tendrían prácticamente que ser suspendidos si dejase de operar el Observatorio.
 
Es de destacar el que, a pesar de todos los problemas, durante este pasado año el Observatorio ha seguido operando con su acostumbrada alta eficiencia. Como ya han indicado en una reciente nota de prensa los trabajadores de Calar Alto, no puede usarse como argumento para la disminución de la plantilla de astrónomos que no se cubra el tiempo de observación en el telescopio de 2.2 m, información claramente falsa ya que en realidad existe una sobrepetición de tiempo superior a un factor 2, siendo este factor algo superior para el telescopio de 3.5 m. Estos datos objetivos reflejan de nuevo la importancia de estos telescopios para las comunidades astronómicas española y alemana.
 
El tratamiento que el CSIC está dando a Calar Alto contrasta llamativamente con la reciente carta de su Presidente a su personal en donde destaca como, gracias al aumento presupuestario y a otras medidas, se augura una cierta estabilidad económica para este año 2014. Es además paradójico comprobar como, a pesar de que en su Plan de Actuación 2014-2017 resaltan la participación en CAHA como una de las ICTS con las que cuenta el CSIC y se marcan como objetivo "mantener la participación en los grandes experimentos e instalaciones internacionales en Física y en ciencias del espacio" o, como reto, "desarrollar instrumentación avanzada para su uso en física, ciencias del espacio", en realidad están poniendo en grave peligro la continuidad del observatorio.   
 
Lamentamos la situación actual y, por el bien de la astronomía española, esperamos que las partes implicadas, y en particular el CSIC, sean conscientes del retroceso, de muy difícil recuperación, que supondría para la investigación en este país la pérdida de un Observatorio del nivel de Calar Alto. Creemos que el esfuerzo económico necesario para salvar el Observatorio es muy modesto y que es fundamentalmente un problema de voluntad y de establecer prioridades. La astronomía española ha mostrado en las últimas décadas que está en la primera línea internacional y lo que está ocurriendo en Calar Alto no está en absoluto justificado.
 
                                                          Madrid, a 10 de marzo de 2014